Para sentarnos a contar a nuestros hijos, nietos, sobrinos , si vamos a compartir historias que sean de buena fuente y más real.

 

Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea, llegaron allí en busca del Rey de los Judíos unos magos (magusàioi) venidos desde Oriente.

Según los relatos evangélicos esos magos actuaron, siguiendo un extraño astro, calificado de estrella fugaz, que habían visto en sus observaciones del universo, ya que también se cree que eran en realidad magos o sabios en el sentido de personas estudiosas de la astronomía y la ciencia (a diferencia de la visión tradicional, que los ha venido identificando como "reyes"). La teología aprovecha esta consideración de los magos como sabios o astrónomos para identificar en esta adoración el encuentro entre la ciencia y Dios.

Habrían acudido desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica:

ORO, INCIENSO Y MIRRA
El oro, el incienso y la mirra nos llevan hasta la llamada "Ruta del Incienso", una ruta que se extendía desde el Océano Índico, subiendo por la península Arábiga, trayendo hasta el mediterráneo productos del Asia Central. La única ruta capaz de traer hasta el portal de Belén esas mercancías.

Siguiendo el relato apócrifo, esto es, cualquier libro que se atribuye a un autor sagrado, pero no está incluido en el canon de la Biblia, del Protoevangelio de Santiago o el llamado Evangelio armenio de la infancia (un texto datado en el siglo V o VI, y otros escritos, se fecha el nacimiento de Cristo un 6 de enero y la visita de los Reyes tres días después. En esos textos se nombra a tres Reyes, Melkon, rey de los persas, Gaspar, rey de los Indios y Baltasar, rey de los árabes.

Lógico es pensar que las mercancías o presentes que le entregaron al Salvador procedían no solo de la ruta propia de distribución de esos productos, sino de su lugar de procedencia como reino.

REGALOS Y SIMBOLOS
La simbología de los tres Reyes Magos se ha querido referir a las tres razas humanas primitivas, nacidas de los hijos de Noé; a los tres continentes de la vieja universalidad, a los tres Estados (sacerdotes, guerreros y trabajadores), a los tres momentos de la existencia humana (juventud, madurez y vejez); a los tres aspectos del tiempo (pasado, presente y futuro) y la más relevante, sin duda, la de que simbolizan en su viaje el del Hombre en busca de Dios.

Melchor (Magalath), su significado en hebreo es "rey de la luz" Melchor anciano de blancos cabellos y larga barba del mismo color; Melchor entrega el oro, el más precioso de los metales. El ORO es el símbolo del Rey. Representa la edad adulta del hombre.

Gaspar (Galgalath), el más joven de los tres reyes magos procedente de Asia. El nombre proviene del persa "kansbar" que significa "administrador del tesoro" Gaspar entrega la mirra. La mirra es una sustancia rojiza aromática que es común en medio oriente y Somalia. Era muy valorada en la antigüedad para la elaboración de perfumes. La MIRRA es el símbolo del hombre.

Baltasar(Serakin), de raza negra, procedente de Africa, Baltasar entrega el incienso, el incienso es una preparación de resinas aromáticas vegetales, a las que se añaden aceites de forma que al arder desprenda un humo fragante y un olor característico. El INCIENSO en el símbolo de Dios.

El ORO representaba el signo de la divina majestad y de la realeza. Símbolo del tributo.

El INCIENSO simbolizaba el sacrificio, de la divina potestad.

LA MIRRA era una representación funeraria, que ponía de manifiesto la fragilidad humana, sustancia muy usada en medicina en aquel entonces.

MAGOS DE ORIENTE LOS REYES MAGOS

LOS TRES SABIOS
Melchiar, Melchor, era el rey de Nubia y de Arabia.
Jaspar, Gaspar, era el rey de Tharsis y de Egriseula, isla dónde la mirra crece en plantas como espigas doradas.
Balthasar, Baltasar, rey de Godolia y de Saba, oscuro de piel como los etíopes.

Según la tradición, los tres permanecieron vírgenes toda su vida. Aunque hablaban diferentes idiomas, fueron conducidos en dromedarios, por la estrella, que se detuvo tras trece días de camino frente al portal, el lugar del nacimiento del rey de los judíos, el Mesías.

La Estrella les había guiado hasta allí recorriendo un camino sinuoso, extraño... Cuando, terminada su misión, deciden volver la Estrella ha desaparecido, ya no les guiaba.

Otra leyenda dice que tardaron trece años en regresar a sus reinos, se desconoce lo que les entretuvo por el camino. La Estrella volvió a aparecerse, pero como presagio del fin de los días de los reyes sobre la Tierra.

Melchor murió a los 116 años de edad, Gaspar a los 112, cinco días después que el anterior; y Baltasar a los 109, seis después que Gaspar. Fueron enterrados juntos y mientras la estrella brillaba sobre el cielo, sus cuerpos permanecieron incorruptos.

Las Reliquias de los Reyes Magos. Un 1 de junio del año 1164 Federico Barbarroja ordenó llevar, desde la iglesia de San Eustorgio de Milán hasta Colonia, las reliquias de los Reyes Magos, es decir, sus cuerpos. Fueron depositados en la iglesia de San Pedro. Se hallaban en Italia desde el siglo IV, cuando el noble griego Eustorgio había llegado a Milán enviado por Constantino, habiendo sido proclamado obispo y recibiendo como regalo, al parecer por sus bondadosas obras, las reliquias de los Magos de Oriente.

El culto a los Reyes Magos en occidente data del siglo XII. A partir del siglo siguiente comenzaron a desarrollarse representaciones teatrales en torno a su figura. La Historia, que había sido compuesta por un sinfín de datos más o menos contrastados, fue finalmente escrita entre 1364 y 1374 por Juan de Hidelsheim, un prior carmelita alemán en la Historia Trium Regum, basada en la Historia Scholastica de Pedro Comestore escrita en el lejano siglo XI.

EL PESEBRE
San Jerónimo, como decíamos pieza clave en la traducción del texto que nos trae la llegada de los reyes magos, habla de "praesepe" o "praesepium", que podríamos traducir como pesebre, lugar según el cual los Evangelistas indican el objeto sobre el que fue depositado Jesús al nacer.

Es esta la única y misma indicación que dieron los cuatro Evangelistas, localizado en una gruta de Belén, que San Jerónimo visitó en el siglo IV, momento en el que dejaba de estar en manos de los paganos que celebraban allí la fiesta o culto de Atis. Curiosamente entre estos ritos se incluía la presencia de un buey y un asno.

El pesebre o el lugar de la Natividad, ahora epicentro de la basílica constantiniana de Belén, en la que los peregrinos entraban para rascar, de las paredes, el carbonato cálcico que se convertía en una reliquia conocida como "leche de María", a la que se concedía el poder de proteger el periodo de lactancia para las madres.

 

Para saber más:
El Libro de Los Reyes Magos - Juan de Hildesheim
http://books.google.it/books?id=x6gTtsyg-HEC&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false

"La Storia dei Re Magi". Giovanni Di Hildesheim. Florencia 1966
http://www.ctsbasilicata.it/files/giovanni_da_hildesheim_-_la_storia_dei_re_magi.pdf

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Respuestas a esta discusión

Muy interesante. Gracias por compartir. Besos

Gracias por compartir, es bueno saber de todo y sobre todo la investigación q realizas Vio, como siempre.... abraxos!!!!!

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