Hola Amigos, 

Comparto con ustedes algunas reflexiones mías sobre Salud y Conciencia.

Un abrazo enorme,

Raquel


 



De la Inconciencia a la Plenitud Existencial
HACIA UN CAMINO DE SANACIÓN NATURAL 

por Raquel Cherem Ades


Hoy será un día cualquiera, pensó Tomás en sueños. Me levantaré en dos horas apurado, con la acostumbrada agitación en el pecho y sinsabor de la incertidumbre permanente. Apagaré el despertador con un manotazo, haré que mi cuerpo camine hasta el espejo del baño y observaré mi figura desnuda reflejarse. No sé para qué estoy aquí, se cuestiona cada mañana, listo para la rutina mecánica que ha regido su vida los últimos 40 años; no solo la suya, sino la de todos sus ancestros. Y, al final del día cuando llega la noche, con la esperanza de cambiar la realidad, se le cierran los ojos de cansancio. Si hacemos suficiente silencio, podemos escuchar los gritos de un cuerpo enfermo y desesperado acompañando el paso de la noche con su alma, en una lucha de preguntas sin respuesta, vestigios de profunda amargura y contradicción.
Y así, día con día, la historia de Tomás se repite; una que podría ser tuya o mía.. o la de nuestra sociedad entera. ¿Conoces a alguien como Tomás?


Este es el breve retrato del mundo en el que vivimos: uno que olvidó el respeto hacia los tiempos de la naturaleza, quejumbroso, insatisfecho, colérico y demandante. Uno que, en el intento por conquistar al universo, perdió contacto con el origen del auténtico bienestar.
A medida que ha transcurrido la historia del Hombre, nos hemos dedicado a demostrar que es posible desarrollarnos notablemente en marcos de la ciencia, política, economía, medicina, tecnología arte, deporte y sociedad entre otros, en apariencia con éxito. Hemos puesto energía en romper marcas mundiales que nos producen orgullo. Cada año se crean fundaciones de salud para ayudar a poblaciones necesitadas; se construyen escuelas para que la mayor cantidad de niños tengan acceso a una “educación integral” (¿en verdad la tienen?); votamos por partidos políticos creyendo en la democracia; unos cuantos (que nosotros como sociedad hemos elegido… ¿realmente los elegimos?) aprueban leyes para que hombres y mujeres tengamos los mismos derechos (¿después de cuántos siglos?), hemos llegado hasta la luna (sabiendo que es imposible hacerlo y además lo publicamos en los textos de Historia), hacemos campañas contra la hambruna y enfermedades terminales (al mismo tiempo destinamos dinero a la fabricación de armamento, previendo contar con la infraestructura necesaria en caso de ataque); construimos edificios ecológicos fascinantes y modernos (después de haber arrasado con nuestra capa de ozono, la cual tenía un propósito y hoy, su ausencia, es irreversible); logramos trascender el mundo de la vista creando imágenes y filmes en 3D que nos permitan disfrutar “la realidad” desde otro espacio (cuando aún no comprendemos cuál es la nuestra); fabricamos y vendemos cigarros (pero con letreros que digan `fumar es causa de cáncer´, luego invertimos cantidades desorbitantes de dinero para revertir sus efectos); hemos llegado a tal grado de violencia social y familiar que, hasta pasar tiempo en casa, el lugar supuestamente más seguro, es amenazante…


Los ejemplos sobran, siendo cada uno es más impactante que el otro, demostrándonos en dónde estamos parados hoy como sociedad, exponiendo de manera urgente los puntos que debemos atender; porque es verdad, hemos reventado como seres humanos y como planeta. Pasamos nuestra vida entera compitiendo por causas externas con el afán de construir una “identidad”, creando proyectos sustentables y saboteándolos simultáneamente, justificando a toda costa la prevalencia de esta actitud y responsabilizando al resto por las consecuencias. Pagamos un precio muy alto, yo diría el más alto: nuestra propia desdicha interior, individual y colectiva.


Nos perdemos del abrazo de un hijo a la mañana porque llegaremos tarde al trabajo, y claro, es que cinco minutos de retraso convierten media hora de camino en más de una hora de tráfico. No nos damos la oportunidad de ver la puesta del sol una tarde para respirar un minuto de aire fresco, porque en las oficinas hay cámaras y está prohibido salir a deshoras. La rica preparación de alimentos caseros, finamente condimentada y elaborada a mano, ha sido sustituida por comida instantánea que cada miembro familiar puede preparar cuando desee, y con esto, perdemos el gusto por sentarnos todos juntos en la mesa y compartir el chiste o anécdota del día fomentando una comunicación cálida en el hogar. Cuando nuestra hija nos dice: ¡Mamá, me ha venido la regla!, corremos al baño, sacamos una bolsa y se la entregamos con prisa diciendo, Hija, debo apurarme, no te preocupes, es normal… en esa bolsita está todo lo que necesitas, después hablamos o llegaré tarde a mi cita…
Invertimos nuestro patrimonio en estudios costosos, trabajando el doble de horas para lograr darles la “mejor educación”, poniendo en riesgo nuestra salud física y mental, con el fin de que nuestros hijos “sean alguien en la vida” (porque hemos aprendido de las sociedades modernas que un papel es capaz de cambiar el rumbo de nuestro destino, porque no nos hemos atrevido a implementar otras formas sustentables de vida).  A pesar de lo anterior, ninguna universidad del mundo entrega un título que diga: Se otorga el presente diploma a ________________ por haber encontrado su misión en la vida y ser genuino consigo mismo. Se felicita a los padres a su vez, por haber sacrificado el bienestar familiar en pos de una educación "superior".

 

¿Cuántos diplomas has coleccionado y ayudado a otros a coleccionar? Te preguntaste alguna vez, ¿cuál es el verdadero anhelo de tu Ser? ¿Te tomaste el tiempo para preguntarle a tus hijos qué es lo que realmente los motiva, desean hacer y descubrir en sus vidas, aparte de tus propios planes? ¿Eres feliz con aquello que has labrado? ¿Has hecho algo con la verdadera pasión que vibra en tu alma?


¿A dónde vamos? El camino que hemos elegido, ¿realmente promueve nuestro bienestar interior y el de nuestros seres queridos? ¿Se ve reflejada una mayor calidad de vida en nuestras acciones cotidianas?


El cuerpo enferma cuando el alma está triste y desolada, cuando entregamos a otro el poder de nuestra serenidad. Hemos olvidado este principio por completo. Suena fácil decirlo y observar de cerca sus efectos en nosotros mismos es sin duda bastante doloroso y real. Las paredes de cafés y restaurantes citadinos son testigos de las distintas voces que se reúnen a compartir penas, enfermedades y desesperación.
La mayoría de las corrientes espirituales y terapias alternativas han resurgido nuevamente con fuerza porque se ha comprobado clara y contundentemente que, la fuente de salud o enfermedad emocional, física y espiritual se resume en dos palabras: nuestras creencias. De ahí que cada ser humano está viviendo la realidad que ha creado y elegido para sí. Es más fácil acudir a un psiquiatra para que nos de una pastilla y podamos vivir tranquilos durante un tiempo, que contemplar y hacer un trabajo profundo y efectivo sobre la base de nuestras singulares creencias, transmitidas o no de generación en generación, plasmadas en las distintas sociedades de diversas formas, pero que nos mueven inconscientemente a representar la vida que llevamos. No podemos echar culpas a nadie, simplemente ejercitar la práctica de una observación amorosa hacia nuestros patrones de conducta e ir limpiando poco a poco todo aquello que no nos sirve, los hábitos que no resuenan verdaderamente con nuestro Ser interior.

 

Es el primer paso hacia la salud consciente y natural: escuchar a nuestro cuerpo y comprender lo que está tratando de decirnos. Y si podemos percibir ambos mensajes, el del cuerpo y el del alma, veremos que el camino no es uno muy lejano, siempre ha estado ahí esperando el momento perfecto para resurgir. Para que eso suceda, es imprescindible detenerse, parar el acelere de nuestros deberes y recordar que estamos aquí y ahora gracias a la respiración, a un cuerpo que funciona con perfección y merece un cuidado apropiado. Si no podemos disfrutar la luz de la luna, las caricias de un niño, el sonido de los animales entre las ramas, de un buen helado y una conversación positiva con un ser querido, entonces ¿qué podemos disfrutar?

 

Sin respiración no hay vida. Detente ahora.


Una vez descubierto que, el secreto de nuestra salud física y bienestar emocional está en nuestras manos y no en la rueda externa que gira sistemáticamente todos los días, como en la vida de Tomás, dará comienzo una aventura emocionante y reparadora. Tomaremos las riendas de nuestra vida, direccionándola hacia un lugar de armonía interna proyectada en el exterior. Aquel vacío sin fondo será reemplazado por el placer y satisfacción de amarnos, quizás, por primera vez. Será el momento perfecto para que iniciemos un viaje de sanación consciente y genuino, uno que hemos estado buscando en todos los tiempos: el reconocimiento del poder regenerador que existe en nosotros mismos.


La naturaleza es un gran apoyo en este camino. Hay infinidad de elementos en la Tierra a nuestra disposición, conteniendo propiedades terapéuticas que, correctamente empleadas, colaboran en el cambio de las creencias erróneas que hemos instalado en nuestro sistema energético. Hasta la más compleja sintomatología y enfermedades de la época pueden ser erradicadas a través de ellos. La mano de la naturaleza es sabia. Podemos encontrar características curativas en el agua, plantas, gemas, barro, luz del sol, agua de mares y ríos, así como en los aceites esenciales de grado terapéutico, entre otras sustancias, que tienen la bondad de cambiar la frecuencia vibratoria de cualquier organismo vivo y regenerar células enfermas.


El Hombre ha pasado por encima de esta posibilidad debido a que algunos sectores de la salud y economía tienen como meta el crecimiento de sus empresas, superficialmente brindando “alivio instantáneo” al paciente y haciéndole creer que únicamente dentro de una cápsula se encuentra la cura; sin embargo con efectos colaterales, generalmente irreversibles y altamente contaminantes, en ocasiones devastadores y mortales. Definitivamente nos alejan de una frecuencia vibratoria saludable.


¿Te imaginas? Abrir los ojos al despertar y tener como primer pensamiento consciente: “Soy una persona sana, fluyo con la vida en armonía”… no tiene precio. Su poder inmediato, efectos físicos y espirituales son impactantes. La mente es nuestra mejor aliada o nuestra peor enemiga. ¿Qué alimentamos y de qué nos nutrimos con cada pensamiento? Cuando llega el fin del día y nos preparamos para dormir, después de una jornada exhaustiva, ¿qué es lo último que repite nuestra mente? ¿Podemos descubrir el verdadero anhelo escondido detrás de toda la realidad que hemos creado?

 

Estar conscientes es en sí la liberación.


Somos los únicos dueños de la realidad que vemos reflejada en el espejo, ¿podemos amar lo que somos? Quizás “nada” nos haga falta, sin embargo si no estamos conectados con el néctar que habita en nuestro interior y canalizamos positivamente la capacidad de auto-sanación natural que poseemos, nos será imposible experimentar nuestra propia grandeza.

 

Raquel Cherem Ades
M.D. Terapia Familiar / Terapias Alternativas

Co-Creadora de la red Educación de Alta Conciencia

1º de noviembre del 2011

www.altaeducacion.org

Visitas: 637

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

Muchas gracias, Raquel, por compartir tu sabiduría.
NAMASTÉ!!!

Gracias Anibal,
¡Por acompañarme en esta aventura!
Abrazos,
Raquel

interesante lectura gracias por compartirla

Responder a debate

RSS

Educación de Alta Conciencia. Evolución Global. Cursos,Talleres,Formaciones,Terapias,Seminarios,Diplomados.

ESCANEA EL CÓDIGO

 

CURSOS y FORMACIONES

 

Última actividad

Icono del perfilPrisma y Rolando José se unieron a E.A.C.
Hace 7 horas
A Violeta Zurkan le gusta la discusión '”PROYECTO SENTIDO.”' de Violeta Zurkan
ayer
Violeta Zurkan agregó una discusión al grupo Terapia Transgeneracional
ayer
A Violeta Zurkan le gusta el vídeo de Violeta Zurkan
ayer
Violeta Zurkan ha publicado un vídeo

Psicosis Colectiva.

📺 PLANDEMIA, MANIPULACIÓN Y PSICOSIS COLECTIVA.👌🏻Impecable explicación de una experta comprometida con la verdad, la vida y la libertad, la psicóloga Lo...
ayer
Aldana ahora es miembro de E.A.C.
ayer
Robert Salas Falconi ahora es miembro de E.A.C.
Martes
Claudia ahora es miembro de E.A.C.
Domingo

© 2022   Creado por Violeta Zurkan.   Tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio